
Todos nos apegamos a programas de televisión que nos entretienen, con los que nos identificamos, con un contenido que consideramos interesante, en fin. Hace mucho que no sigo una serie en específico, pero mi novio se ha encarrilado, como diría él, con una serie colombiana que transmiten por Sony en Colombia (no sé si la pasen en México). Se llama "Los Caballeros las prefieren Brutas". Según un amigo de nosotros, residente en Cartagena, la serie en Colombia es todo un éxito, todo el mundo la ve. Nos la recomendó ampliamente, y ya que ésto de las telenovelas se les da bastante bien a los colombianos, esperaba finalmente, encontrar una serie a la cual seguir.
Por supuesto que el título llama bastante la atención. Sin verla, sabes que hace alusión a las solteras de nuestra generación. Sabes que tratará de una mujer muy lista que no consigue novio por lo mismo. Por alguna ilusa razón, crees que tratará a fondo una de las causas de ésta crónica soltería mundial.
Me pregunto si habrán habido más intentos por abordar un tema que nadie sabe, al parecer, desentrañar a fondo. Quizá, como generación, seamos demasiado nuevos para abordarlo acertivamente.
La trama central es de una chica, o chava, como quieran, guapa, buena onda, exitosa, al parecer, perfecta, que descubre que su novio (futuro marido) le pone el cuerno con una de sus propias amigas. En ningún momento, se muestra en la serie que ella sufra por el desengaño, o se replantee en su autoestima (que es lo que la mayoría de las mujeres haríamos), sino que sólo se lamenta por su recién adquirida condición de mujer soltera ¿? Decide buscar un flatmate, bajo la condición de que sea mujer, o en su defecto, si es hombre, que sea gay. Conoce entonces a un chavo, mujeriego a morir, que decide hacerse pasar por gay para poder vivir en el departamento, apremiado por su situación laboral. Muy pronto, ella empieza a sospechar que él no es gay, y termina por descubrirlo. Y empiezan una relación sentimental que termina abruptamente cuando ella se da cuenta de que no sólo no era gay, sino un mujeriego con todas las de la ley. Un típico hombre machín, con miedo irracional al compromiso, que se da cuenta de que ella es "especial".
¿Especial? Sólo porque es la protagonista de la serie, supongo. En mi opinión muy personal, encuentro a la trama un poco floja, si es que pretende emular a la realidad de una mujer soltera. Para empezar, ella trabaja en una revista de diseño interior, actividad que al parecer, no le cuesta absolutamente ningún esfuerzo y le reditúa un sueldo gerencial, puesto que ella vive en un departamento de lujo. En el trabajo se la vive tomando cafecitos con los amigos que le preguntan a cada rato por su vida sentimental. Eso en realidad, en una mujer soltera, está muy lejos de ser cierto. No he conocido a una sola mujer, por muy exitosa que sea, tomarse un trabajo tan relajadamente. El medio de subsistencia y la capacidad de retenerlo, es una constante preocupación en nosotras. Es tan importante a veces, que podemos desconectarnos de nuestras vidas sentimentales por el tiempo que dure nuestro trabajo en la oficina, y salir y volver a preocuparnos por el asunto. Pero el trabajo, es sagrado. Perder el trabajo, es una verdadera tragedia para cualquiera, y más en éstos tiempos.
La protagonista de la serie, está completa y absolutamente enfocada en salir con hombres, conocer hombres, y todo lo relacionado con hombres como si estuviera obsesionada con un mismo tema, puesto que no habla de otra cosa. ¿Alguien en la trama le hablará de su enfermiza obsesión, como se lo dijo a Ally McBeal su loca psicóloga cuando le recetó Valium? ¿o me encuentro de nuevo con una serie que alude a la soltería como una condición que tiene que ser remediada a como de lugar?
Y luego está él. Un fulano normal, sin ambición de llegar a nada en la vida, con un trabajo que, al igual que su co-protagonista, no le importa demasiado. Pero al menos, aquí sí lo resiente. El no tiene el "nivel" de vida que ella. En sus escapadas de mujer en mujer para evitar un compromiso más serio, es cuando se arrepiente por haber dejado que la relación con la protagonista, terminara.
Para darle un poco de sazón a la serie, están los papás preocupados por que su hija no se casa, la hermana que sí está casada pero está infelizmente aburrida en su matrimonio, la amiga promiscua, el amigo gay y el ex novio de cuya presencia, la protagonista parece no librarse.
Repito, no me identifico, no me llena. El futuro de mi relación con mi novio, por ejemplo, depende en gran parte de mi éxito profesional. Sin el último, no puedo ser un elemento funcional en mi relación. No puedo aportar, no me siento útil. Mi ánimo decae, en fin. La angustia de conseguir trabajo es algo que no sólo me consume a mí, nos consume a la mayoría de mis amigas, solteras o no. Pero supongo que éso es un tema muy aburrido para que se hiciera una serie sobre el tema, ¿será porque no puedo darme ni el lujo de imaginar qué sería de mi futuro laboral si me la pasara en cafecitos con los colegas hablando de nuestras vidas sentimentales?
Los miedos en una relación, hurgar en el pasado de tu pareja, la inseguridad, la incertidumbre, las limitaciones, también son algo del día a día, y a veces, puede hasta superar a la ficción.
Si de abordar la realidad del tema de la soltería a nivel mundial se tratara, podría hacerse una serie o un programa diferente, cero teatrismo. Hay distintos niveles de realidad abordable, por así decirlo. Están las mujeres que salen con hombres, pero no pueden encontrar al "bueno". Pero hay mujeres que ni siquiera salen con hombres, es decir, que no tienen citas. Hay mujeres que se casan, hay mujeres que sólo viven con sus parejas. Hay mujeres que tienen hijos, otras que no los tienen. No tiene que ser el mismo final telenovelesco de siempre, el trilladísimo "se casaron y vivieron felices para toda la vida". A éstas alturas, todas sabemos que el matrimonio no es sinónimo de felicidad. Cada quien puede tener su propio final feliz. Como la vida misma. No todas las solteras son infelices, y no todas las casadas son felices. Entonces, señores productores de series y/o programas de televisión, DEJEN de vendernos a todas las mujeres una felicidad genérica. Si quieren llegar a cerebros menos impresionables, empápense un poco de realidad. No todas las mujeres quieren los mismos happy endings. Seguro que en sus entornos, hay mujeres solteras, ¿no lo sabían? Es la condición más común en las generaciones de nuestros tiempos, y da mucho rating, claro, a quien lo sepa entender y transmitir.